DECORACIONDISEÑO

Un viaje a lo lindo: Minimum Kids House

Antes de volver a atravesar un nacimiento (y todo lo revolucionario que viene adjunto, para mí y para los demás que vivimos en casa) quise dejar algunas cosas saldadas. Entre mi lista de pendientes estaba ir (finalmente) a conocer Minimum Manifesto, algo así como el lado infantil de Manifesto. Vanesa, responsable del proyecto, y yo tuvimos varios intentos hasta que finalmente, frío, hojas secas y té mediante, lo logramos.

Hacía tiempo (mucho) que no pasaba por Manifesto. Así que la sorpresa fue más vívida. Uno va y camina entre todos esos muebles de diseño, perfectos, impecables, que inmediatamente te hacen pensar en casas que podrían salir en revistas, en oficinas inmensas, ordenadísimas…y en el medio de todo eso, como un islote con vida propia, el espacio para niños. Otro aire, otra calidez. Otros mundos.

Vanesa sabe contagiar el entusiasmo y la adoración que tiene por este, que es su proyecto personal dentro del maremoto de diseño y posibilidades para las casas que es Manifesto. Lo cuida, lo protege, elige los productos con el mismo cuidado que uno elegiría para su casa. Como si constantemente estuviera haciendo y re-haciendo (como Penélope) el dormitorio de los sueños; el cuarto de juegos ideal.

Es como todo: se nota la dedicación. Se siente el buen gusto. Ese espíritu calmo tiene sus principios: no hay estridencias en Minimum Kids. Todo es suave, cálido. Los colores son pastel, claritos: una infinita variedad de crudos, cremitas, beiges, grises, celestes se amalgaman y, al contrario de lo que podría pensarse ante la ausencia de colores brillantes, arman combinaciones alegres y delicadas.

Podría uno entrar a Minimum Kids House como quien entra a un museo (o más moderna la opción, si se quiere: como quien se dejar perder en blogs de diseño y cosas lindas toda una tarde) y pasarse un rato mirando (deseando), admirando, disfrutando de lo que implica (nomás) ver algo hermoso y bien hecho. O podría irse con las manos semi-llenas, o llenas del todo, porque aquí hay casi todo lo que pueda necesitarse para un dormitorio infantil. Camas (no falta Krethaus, por supuesto), sillones, sillas, banquetas, mesitas de luz, escritorios (cosas que gustan por igual a chicos o a grandes o incluso, más todavía a los grandes).

Muñecas de tela (ahí está Severina Kids, ya conocida de Emma&Rob), animalitos blandos, crochet (PicaPau Yan asoma entre las maravillas) y tejidos. Almohadones. Reconocí el pulso de Johanna Wilhem (ilustradora de Amarillo limón el sol, el manual de cocina con niños de Eloise Alemany) en unos cuadritos preciosos. Carteles para la pared. Animales del bosque. Mantas para taparse y dormir abrazados.

Increíbles los accesorios y kits escolares (luncheras, mini-tote bags, termos) de STU (pronto habrá reseña aquí mismo). Y además de cosas lindas, Minimum Kids House también tiene la voluntad de convertirse en un estimulador para que los niños se acerquen al arte, al diseño, que puedan vivirlos a su (pequeño) modo.

Hay mucho para contar pero mejor darse el gusto y ver todo en persona. Un detalle, un gusto, ese algo que sirve para un pequeño lavado de cara del dormitorio infantil… en busca de ese je-ne-se-quais acogedor que todas las mamás parecemos andar siempre tratando de pescar.

Minimum Kids House queda en Humboldt 2160, Palermo.
Web de Manifesto
Facebook 

6 cosas que dijeron

  1. Gabi O.
    1 octubre 2012 at 16:54 — Responder

    DIVINO, COMO SIEMPRE…
    AHORA ESPERO LA RESEÑA DE STU QUE NO CONOZCO PERO YA ME ENAMORE!!!!
    BESOS

  2. STU
    1 octubre 2012 at 20:48 — Responder

    En Minimum es donde STU encontró su media naranja: redonda y llena de luz. Estamos felices de emprender junto a Vane un camino donde la magia es ley. Gracias Lu por este post lleno de amor! Besos, Juli

  3. Elena
    2 octubre 2012 at 0:28 — Responder

    ME ENCANTO ; INCREIBLE

  4. 3 octubre 2012 at 1:19 — Responder

    Qué hermoso post, chicos! Y bellísimo viaje!
    Besos

  5. […] topé con STU y sus maravillas en Minimum Kids House. Pero, sin saberlo, esto más que un primer encuentro era un reencuentro. Porque a Julieta […]

  6. […] esta deliciosa colección de objetos para niños (de inspiración escolar), que se consigue en Minimun Kids House. La vi en persona y, ay, es […]

Quiero decir:

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