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Tentador! Michi, de la familia Irreal (y más cositas)

Irreal existe (sí, es irreal y existe, una paradoja temporal-espacial!) desde el 2001. De la legendaria feria Nómade de ese año, Irreal remontó la crisis como un barrilete y con ayuda de otros diseñadores y tenderos que se entusiasmaron con sus productos, creció y creció sin pausa. Pasó por varios festivales Buen Día, se tomó una pausa para ver qué quería hacer y en el 2010 volvió con todo con Irreal Coleccionables.

Irreal Coleccionables es una colección de cosas lindas, ingeniosas, hechas con amor, para la casa y para los que viven en la casa. Su último lanzamiento estelar es Michi, una bolsa (una serie de bolsas, más bien) con cara de gatito. Encantadoras (la turquesa cielo despejado y la rosa sandía, también hay naranja y verde), no me lo van a negar. Con dos bolsillos en el interior y una cinta con mosquetón para llevar las llaves y encontrarlas rápido (algo que me vendría bien en todas mis carteras!).


Además de Michi, decía, Irreal tiene un montón de cosas lindas que, mirándolas, me hicieron pensar en toda la familia. En los chicos, por ejemplo, y sus lápices y marcadores, con estas preciosas cartucheras.

En la cuna, o en la cama, con el ingenioso Almoharín (mezcla de almohadón con banderín, estrenado este 2011).

En la encantadora bolsa-cartera Ondina para llevar las cosas (libros, por ejemplo, que en general siempre terminan asomando por mis carteras, más pañales, galletitas Okebón leche y una cabezota de Pocoyó).

O los Indis, individuales para mantener la mesa protegida de manotazos con puré o del reguero infinito de migas (y ahora que vuelvo a mirar la foto, para tomar un desayuno romántico de a dos, antes de que los hijos se despierten).

Paula (la real Irreal ) se ocupa de hacer producciones chicas, ediciones limitadas, trabajando a mano,  con mucho amor y humor en cada producto. Usa telas camiseras, gabardinas, viyelas originales de la década del 70, con añadidos de cuerinas tapiceras. “Siempre con la idea de celebrar el día a día y acompañar a cada familia en lo cotidiano, con mucho color“, me cuenta. Y me confiesa que es por su voz disfónica y aguda (que hace que muchas veces ni se la escuche en lugares ruidosos) que a veces se siente irreal… y de ahí salió el nombre de su encantadora empresa.

Irreal Coleccionables se consigue en La Dominga
O escribiendo a holairreal@gmail.com

1 Comment

  1. […] voy a decir que gracias a Pau, mente-corazón y cerebro de Irreal Coleccionables (se acuerdan de esta nota?), Emma&Rob tiene un regalo para sortear y que terminará en el arbolito de alguno de nuestros […]

Quiero decir:

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