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Taller del Zorro: donde la literatura perdió la cola

Será porque la literatura tuvo tanta importancia en mi vida que tengo una fascinación especial por los libros, los talleres, los proyectos que puedan hacer que las ideas se hagan cuentos, poesías, historias. Yo fui, confieso, una nena más lectora que física. Me trepaba a algunos árboles, sí, como no, pero más me gustaba esconderme en la casa -en obra- de al lado, con una bolsa de manzanas y una pila de revistas, a leer durante toda la siesta.

Cuando me enteré del Taller del Zorro enseguida me imaginé lo que le hubiera encantado a esa nena que fui. Es que el Taller del Zorro, me cuentan sus inventoras, es el lugar para contagiarle a los chicos la pasión por los libros y la literatura. “Vamos a leer y jugar con la palabra y vamos a presentarles las formas de contar una historia, conociendo la poesía, los cuentos, los fanzines, el kamishibai. La idea es estimularles la imaginación y que cada chico (de acuerdo a su edad) pueda ir soltando la mano y se anime a escribir sus textos. También vamos a armar una historia colectiva  que probablemente tenga formato de kamishibai; y como instancia final publicaremos una antología con textos producidos a lo largo del taller“. (En la casa de al lado, la nena que fui acaba de desmayarse: ¡una antología!).

Las inventoras del Taller del Zorro se presentan: “Melina Pogorelsky, nací en Almagro en 1979 y todavía me acuerdo el cuento que me leyeron el primer día en primer grado. Desde ese día nunca paré de leer y de inventar historias. Fui maestra, y ahora soy escritora y mamá. Coordino talleres de literatura en una escuela y estoy feliz de ser parte del Taller del Zorro“. “Lucila Hechart, nací en Rosario en 1966 y tengo cuatro hijos. Estudié artes visuales y desde chica me apasionan los libros. Soy una lectora voraz e incansable y una escritora intermitente. Soy coordinadora de taller literario, campeona de remo y kamishibaista. Me gusta la música, el río y hacer dibujitos“.

De ese montón de experiencias (el río, los muchos hijos, los cuentos de primer grado y los que le siguieron, las escuelas, el kamishibai) no puede menos que salir algo buenísimo. El Taller no tiene un programa fijo, pero sí hay objetivos para ir trabajando, de acuerdo con los intereses del grupo. Clásicos de la literatura infantil, una zambullida profunda en el mundo de la poesía y el haiku, conocer las diferentes formas de contar una historia y de armar una obra de ficción. “Van a venir escritores, ilustradores, músicos, con los que escribiremos la letra de una canción, y varias sorpresitas más“, confirman las chicas.

Justo a tiempo: el taller arrancó ayer miércoles 11 de abril, con un grupo para chicos de entre 6 y 12 años de edad. Y hay otro horario (nuevito) los sábados de 10.30 a 12, también para nenes entre 6 y 12 años. Melina y Lucila esperan poder abrir un grupo de chicos más pequeños y otro de adolescentes en algún otro horario. Para más info, preguntas y pedidos (¡yo ya pregunté si al taller podían ir madres!), pueden visitar su web, mandar un mail a info@tallerdelzorro.com.ar o curiosear en su fanpage en Facebook.

 

1 Comment

  1. 19 abril 2012 at 16:42 — Responder

    Qué buen dato, el lugar parece fantástico

Quiero decir:

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