COMERSALIMOS

Salir con Emma&Rob: Casa Mua. Donde hubo baile, juegos quedan.

Casa Mua
Julián Alvarez y Soler
Tel: 48627561
Lunes, martes, miércoles y domingos: de 9 a 22 hs.
Jueves, viernes y sábados: de 9 a 1 hs.
Web
En Facebook

Lo impactante que resulta entrar a comer, con bebé en brazos, bolso con pañales y cochecito al mismo lugar en el que hace ¿10? (un poco más, pero shhhh) años ibas a bailar y a ver bandas indie. Sobre todo si no sabías (reconozco que soy un poco despistada) y de repente te parás enfrente, mirás fijo y una bombita, allá en el fondo del cerebro, se prende y te acordás de un montón de escenas veinteañeras al mismo tiempo.


Eso nos pasó hace unos días cuando llegamos a Casa Mua, un restaurante/bar/espacio de juegos que me habían recomendado (mucho) visitar hace rato. ¡Ahí mismo funcionaba el viejo Podestá (un bar/boliche clásico de los dosmiles)! Nos miramos atónitos los tres (grandes, Emma ni enterada). Alguno de nosotros soltó un “¿Alguna vez pensaste que estarías viniendo acá con un hijo?”, pero por suerte cortó el semáforo y entramos rápido (¡un manto de piedad!).


El salón es muy grande, amplio, con muchas mesas, y muy luminoso. Hay una tienda de cosas de decoración y una biblioteca (en el sótano) con libros para ver y leer a gusto.


Un montón de mesitas preciosas afuera, que no aprovechamos porque todavía estaba un poco fresco.


Llegamos en hora pico del sábado al mediodía pero conseguimos una mesa inmejorable: pegada a la salita de juegos para chicos. Que, rotundamente, es genial. Emma quedó hipnotizada y se metió derechito a tocar todo. La salita está muy bien equipada con juguetes didácticos (muy lindos, variados y de buena calidad), un pizarrón inmenso, muñecos, juegos de ingenio y hasta una casita muy monona.


Era la más chiquita de todos los nenes que estaban jugando (un rango que iba de los 2 a los 8 años). Sin embargo la chica encargada de entretener a los nenes (muy buena onda) se ocupó de integrarla y sumarla a los juegos de los más agrandes. Y también de evitar que la revolearan por el aire (sin querer).


En la puerta, una nota anuncia que los niños son responsabilidad de los padres. Esto quiere decir: uno se ocupa de cuidarlos (como siempre, claro), así que será tarea propia evaluar si puede dejarlos solos allí o no (en nuestro caso, la dejamos porque estábamos pegados, viéndola todo el tiempo y ella ya camina y habla bastante).


La salita ofrece coordinadores de martes a viernes de 16 a 20 hs y los sábados de 12 a 20 hs. Fuera de esos horarios, se puede usar la salita como espacio de juegos libre. Y siempre es gratis (en el site se sugiere una merienda o almuerzo infantil para el mantenimiento del lugar).
Los baños están arriba, pero como contrapartida, hay un enorme cambiador para bebés en el de mujeres, comodísimo para cambiarlos, no importa la edad y el tamaño.


Lo gastronómico: éramos tres grandes (Emma ya había almorzado). Nos pedimos tres sandwichs (un bagel de salmón, un afrancesado -con brie, tomate seco, rúcula y nueces, en pan de queso- y uno Argentino -con cuadril-). Tomamos limonada muy fresca y dos cocas light. Estaba todo rico.


Pero, debo confesar, nos sorprendió bastante la cuenta: alrededor de $260 por todo lo que enumeré más arriba. No sé si seré yo que estoy sensible, o que estoy saliendo menos, pero me pareció un poco caro (eran sandwichs solos, sin acompañamiento). Creo recordar que en esa cuenta estaba incluido el servicio de mesa, de $8 por persona. En fin, digamos que para ir seguido se hace un poco costoso.


No probamos los jugos naturales que, dicen, son uno de los éxitos de Casa Mua. La carta (simpática, en cuadernos a lunares, como los de la escuela, y escrita a mano) ofrece, además de sandwichs, wraps, ensaladas y menús para chicos. Nos perdimos los postres y salvo los panes, no probamos nada de la pastelería (muy renombrada) de Bruno y Oliver (que además, se puede llevar!).

En síntesis: quedamos encantados con la propuesta para niños y nos gustaría volver. Quizá la próxima sea una merienda, un poco más bajo perfil, para que Emma pueda volver a jugar (contentísima, con los ojos brillantes) y nosotros disfrutar (sin culpas) de un espacio muy bien pensado para disfrutar en familia.

 

 

2 cosas que dijeron

  1. Maria
    21 Septiembre 2012 at 21:27 — Responder

    Fui a Mua con mis niños, nos atendieron pésimo, tardaron 30´en alcanzarnos la carta y otros 50´ para los platos, los fideos q pedí para los chicos, etaban secos y frios.
    El lugar es reducido para estar con niños, no se puede circular cómodo en el salón y en la vereda, sumamente peligroso… La “atención” de los mozos deja bastante que desear…. No es un lugar para recomendar.

    • 22 Septiembre 2012 at 2:06 — Responder

      Hola María Clara! Tampoco me gustó Casa Muá, aunque no me pareció chico el salón. La atención me pareció standard y la comida, como está en la reseña, cara y poco sabrosa. Pero bueno, todo es cuestión de gusto y suerte, depende de cómo esté cuando uno vaya. Conozco gente a la que le encanta. A mí, no, pero es una opción. Saludos!

Quiero decir:

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *