DISEÑOJUGUETES

Mi Corazón es de (puro y blando) algodón

Esto empezó así. Como una especie de misterio inesperado. Primero una marquita en uno. Después una marquita en otro. ¡Momento! ¿No es lo mismo? ¿No es la misma huella? ¿Esto es una casualidad? ¿Cómo hay uno y después encuentro otro? Primero el corazón en la pierna del perrito. Después, casi en la cola del conejo. ¡Ese corazón debe significar algo!

Pasaron más de dos años desde que el conejo y el perrito se vinieron a vivir a casa (o sea, pre-paternidad y todo) hasta que nos dimos cuentas de que eran hermanos. Y fue hace poco que descubrí que ese corazón bordado es la huella que deja Corazón de Algodón en sus muñecos.

Corazón de Algodón empezó por el 2008 como un recuerdo/homenaje a los muñecos que le hacía su nona de Romina. Hilvanando y remixando, nacieron sus propias versiones. Conocimientos de diseño, experiencia publicitaria y nostalgia se combinaron amorosamente y así se gestó una identidad acorazonada y de profunda fe en el trabajo manual.

No hay dos animalitos iguales entre los cinco que representan el elenco estable de Corazón de algodón: gato, conejo, elefante, perro, y pony; ni en la línea de almohadas con forma de búho y gato y un puff con forma de chancho (¡estoy enamorada de ese cerdito!).

Tampoco en la línea patagónica (ballena y pingüino) que vive en la Fundación Ecocentro, en Puerto Madryn. Cada mascota es una mini obra de arte, cada una es única porque se confecciona con prendas recuperadas, retazos de tela y las caras se bordan a mano. Algunas de esas telas, me cuenta Romina, son tesoros traídos de Europa por su abuela. Otras son retazos, manteles o ropa de segunda mano (es decir: una apuesta a lo sustentable).

Yo sé que es injusto elegir, pero le pregunto a Romina cuál es su Corazón favorito. “El gato, ya que es mi mascota preferida y lo vivo junto a mi gato Florentino todo el tiempo“.

Con la paciencia y la tradición manual de las abuelas, Corazón de Algodón crece y crecerá el amor por los animales. Que blanditos y rellenos buscan quien los adopte. Puede ser que haya koalas, me dice Romina. Pandas, ciervos. Todos los que falten. Hay ganas, me cuenta, de incorporar a nuevas mascotas, de agrandar la línea de almohadas y puffs y de incursionar en una línea de edición limitada con estampados propios. El corazón, eso sí, siempre va a seguir siendo de algodón.

Cómo adoptar un Corazón de Algodón:
Escribiendo a ventas@corazondealgodon.com.ar
Visitando el taller en Villa Urquiza
En los locales que figuran en la página www.corazondealgodon.com.ar
Y online en Argentina http://store.sustentator.com/ y Uruguay http://www.malvamood.com/
En Facebook
Web

¡Y atención al sorteo que ahora mismo está online en su blog y termina este lunes 19!

3 cosas que dijeron

  1. 17 Diciembre 2011 at 11:11 — Responder

    Los quiero para Supisiche!!!

  2. 8 Febrero 2012 at 12:06 — Responder

    Qué hermoso post Lu, muchas gracias 🙂

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