DISEÑOJUGUETES

Juguetes con Jota de amor

Fue amor a primera vista, total. Llegué saltando de blog en blog, aunque en realidad, si pienso, me los habían recomendado unos amigos. Que a su vez los habían conocido por otros amigos. Y es que así llegan muchos a conocer los increíbles juguetes de Jota: de boca en boca, por recomendación. Porque alguien te conoce y sabe que podés llegar a explotar de la emoción al ver algo como eso.

Jota es una vuelta de tuerca a algo que ya existe. Pero esa vuelta de tuerca no sólo tiene que ver con la estética: el trabajo manual de Juan, su dedicación amorosa a cada pieza, su prolijidad y la calidez con la que te reciben él y Ana (ellos dos son Jota, ellos, sus juguetes y su preciosa hijita) en su casa-showroom. Todo eso es lo que traen sus juguetes, como una capa invisible que se va a casa con uno y se queda para siempre.

El día que me junté con ellos había salido el sol por primera vez en muchos días. Llegué a la siesta, me recibieron con un té de jazmín y galletitas y (por suerte) con el showroom a medias vacío por los pedidos del día del niño. Pero todavía había bastante para ver: cajas de madera, un carrito (de esos clásicos, como los que usaba mi papá cuando era chico) para deslizarse por la calle; una mesita y sus sillas y la cocinita (de mis sueños).

Pensamos los juguetes como una pieza de diseño, distinta, que no sea uno más“, dice Juan. Desde chico, cuenta, siendo el menor de cuatro hermanos, tuvo la afición de andar metiendo mano en todo, arreglando las cosas en la casa. Y de ese gusto, inesperadamente, nació la curiosidad por probar con la madera. Nunca había armado, sino más bien reparado. Y la curiosidad de transformó en un oficio, una forma de vivir. Una elección (y un don, porque créanme, la terminación que tienen los juguetes que salen de la imaginación de Ana y Juan no es habitual: la calidad de la pintura -también a mano, en cada pieza-, la búsqueda de los colores y de opciones al tradicional laqueado, la elección de MDF como materia prima…).

La primera afortunada en probar los juguetes fue su hija. Ella fue la que inauguró la cocinita-mueble y la que testeó primero las creaciones de sus papás. De los clásicos carritos de madera y esa primera cocinita se abrió un mundo enorme, que todavía sigue ramificándose. Ana propone, sugiere ideas. Juan a veces la baja a tierra, pero en muchas ocasiones, me cuentan, termina cediendo y atreviéndose a ir un poco más allá de lo habitual.

Muchas veces son los clientes los que los empujan a probar cosas nuevas. De los juguetes, a juguetes-mueble, a cajoneras, y por pedido especial, una cómoda y hasta una cuna que está en proceso de invención.

El emprendimiento -que increíblemente tiene casi dos años- tuvo que ver con la necesidad de Juan y Ana de genenerar algo distinto a qué dedicarse. Y el nacimiento de Maura los introdujo en el mundo de los juguetes, de las cosas para chicos. Sin pensarlo ni calcularlo, encontraron un espacio vacío en un mercado en el que los productos suelen ser seriados, menos personales y diferentes. En Jota se pueden elegir colores, empapelados, y eso genera una satisfacción especial. Y la decisión de vender de esta forma, cara a cara, y no en masa, en tiendas, también tiene que ver con un modo de vida elegido.

Ese cuidado ha resultado en una muy enfática respuesta: por mail, por el boca a boca, por haber participado en la primera edición de la feria temporaria Souvenir
(este año habrá una nueva edición, iuju!), la gente les hace encargos, los visita y se va llevando Jota a sus casas. Por eso, me cuentan, están pensando en consegir un ayudante para Juan (porque sí, hasta ahora todo lo hacía el solo, en su taller, con sus herramientas). “La gente se sorprende, no encuentra fácilmente cosas como las que hacemos“, se entusiasma Ana.

Y por suerte pueden pensar en un futuro con un showroom más espacioso, en trabajar otros tipos de madera, en más producción y en una vida rodeados de juguetes y muebles hermosos. Lo que empezó como un hobbie, con una sierra, una agujereadora y una caladora se transformó, al fin, en una encantadora empresa familiar.

(Ah, los precios: muy razonables, sobre todo si consideramos cómo suelen esquilar a los padres/tíos en las jugueterías por productos que fabricaron robots!).

Contacto:
El blog de Jota Juguetes
En Facebook
Mail:  Jotajuguetes@gmail.com
Teléfono: 15-56145902 / 4587-2709
Showroom en Parque Chas

9 cosas que dijeron

  1. 7 Septiembre 2011 at 15:20 — Responder

    Ay la cocinita, todo lindo! felicitaciones a los chicos de Jota!

    • 8 Septiembre 2011 at 0:04 — Responder

      Es muy genial que haya gente haciendo cosas tan hermosas!

  2. pablo
    7 Septiembre 2011 at 16:18 — Responder

    yo los conoci hace poco tambien, y me encantan. La cocinita es ganadora

    • 8 Septiembre 2011 at 0:04 — Responder

      Creo que Clarita se merece una cocinita, jajajaa. Emma ya tiene prometida una…

  3. 9 Septiembre 2011 at 13:47 — Responder

    Jota ENAMORA, es verdad! Acá humildemente les mostramos lo que nosotros estamos creando también con amor.
    Ema & Rob, genial el sitio, sus colores alimentan, lo que cuentan engorda.
    Abrazo y turquesa fin de semana
    Mamell

    • 9 Septiembre 2011 at 13:55 — Responder

      Hola!! Qué lindas cosas, yaaaa mismo me comunico con uds. Gracias por pasar ;D

  4. […] Supisiche es, como Jota, Pica Pau Yan, Fanny&Alexander, un buen antídoto para combatir la incertidumbre del regalo. […]

  5. […] La lista de artistas y productores es impresionante y extensa (estarán, entre otros, Jota, La Barda, Viol Raviol, Maminas, Tienda Kit y más!).  Imperdible. Del 8 al 24 de diciembre en […]

  6. […] me hizo poner a pensar soluciones. Y volví a un clásico (una de las primeras reseñas de Emma&Rob): Jota Juguetes. Jota (que es decir Juan y Ana y su hija, que seguirá, imagino, […]

Quiero decir:

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