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El mundo según Justina





Justina Soulas tiene campanitas en la voz. Habla y parece que canta mientras cuenta. Cuenta que una profesora de fotografía una vez le dijo que esa manera de ver el mundo, tan suya, tan protagónica y tan testigo, tan de entender el lenguaje profundo, íntimo y salvaje de los niños, tiene que ver con su estar, ella misma, anclada en la infancia. Capaz de entender a los chicos porque ella misma ve con unos ojos grandes de desparpajo y libertad.

Ahí en Bella Vista, donde vive, me cuenta Justina, todavía la infancia es un poco lo que era antes. Hay barro y chicos jugando al aire libre, solos, en su mundo. Y ahí está Justina con su cámara casi involuntaria, atrás de sus sobrinos siempre (es tía full time, tía enamorada).
“Cuando terminé el colegio no sabía que hacer, pero quería terminarlo porque no me gustaba. Pero cuando lo terminé fue un precipicio, la pasé mal. Soy muy aferrada, a donde estoy me encariño y en la escuela estuve desde los cuatro años. Nunca me imaginé que me iba a costar. Tanta libertad de repente me mató. Nunca me preparé, nunca hice el luto de la etapa terminada. Estaba perdida, veía que todos estaban encaminados. Yo sabía que me interesaba algo artístico, pero nunca la fotografía. Yo soñaba con cantar, con actuar. Nunca con la parte de “atrás”. Mi mamá es fotógrafa, después se hizo escultora, así que desde chiquitos nos sacó fotos todo el tiempo. Yo siempre le sacaba la cámara y de hecho (esto me lo acordé de grande) cuando no tenía la cámara, hacía con los dedos como si tuviera una y le sacaba fotos a las cosas. En el 2009 nos mudamos, fue mucho cambio de golpe, otra vez fue difícil. Un año después me regalaron mi primera cámara, que llegó a mí por mi tío, que también es fotógrafo. Y no la solté más”.

“Fue un camino de ida. La gente me decía “dedicate a esto”. Yo no quería saber nada. Pero como siempre digo, la vida te va llevando sola. Y acá terminé. A veces me pongo a pensar “¿habré terminado haciendo fotos por los comentarios de la gente o porque yo realmente tengo que estar acá?”.


“A mí lo que más me gusta es el fotoperiodismo. Hace un tiempo viajé un buen tiempo a Estados Unidos durante seis meses. Extrañé mucho -por eso no volví a viajar todavía-. Así que como siempre estoy por acá, lo más parecido al fotoperiodismo que puedo hacer, más allá de las cosas que tengo cerca, son los chicos. Por más que sepan que estás cerca, que les estás por sacar una foto, jamás te van a posar. Los chicos se olvidan, siguen jugando, siguen haciendo lo suyo. Siempre me gustaron los chicos. Y junté dos pasiones”.


“Tengo sobrinos, no de sangre, pero sí del corazón. Y nos adoptamos. Los empecé a cuidar hace diez años. Soy madrina de la más chiquita, que tiene mi nombre. Arranqué con ellos. Yo vivo nostálgica, en el mismo mundo que ellos. Tengo vivo el recuerdo de cuando era chica, de las cosas que yo hacía, de lo que me dejaban ayer”.

“Cuando hago sesiones, cuando me contrataran, salen cosas espectaculares. Pero con mis sobrinos tengo la posibilidad de estar en el día a día con ellos, y sacar su intimidad. Poder hacer ese “fotoperiodismo” con ellos es una locura. Cuando viene gente a hacer fotos con sus chicos, siempre les aclaro que yo los dejo jugar, que se embarren, que hagan su vida, que jueguen. Y salen cosas divinas, porque son chicos jugando y no hay nada mejor que eso. Ahora están más grandes, ya crecieron y se dan cuenta que estás sacándoles una foto. Pero al tenerlos todo el tiempo, es mucho más natural”.

“Bella Vista, aunque es ciudad, todo el mundo se conoce con todo el mundo. Y todo esto me abrió muchas puertas, conocía  mucha gente. La mayoría de los nenes son de acá, de la zona. Me gusta hacerle fotos a chicos de 4, 5, 6, 7 años. Ellos hacen su mundo y yo los persigo.

“Bella Vista es bastante pueblo, bastante campo. Yo tengo un hermano mellizo y nos pasamos la infancia afuera, en pelotas, en el barro. Mi papá son muy hippies, nos dieron mucha libertad, una libertad muy linda. Mi casa siempre fue puro arte. No hay nada más lindo que los chicos explorando,a fuera, con los animales. Dejarlos ser. Que se vistan ridículos. ¿Cuándo se van a poder vestir ridículos después? Yo sigo así, vistiéndome ridícula (risas). Después crecen y se les va.  Que estén sucios, en pijamas, jugando, divirtiéndose. Para mí no hay infancia más linda que esa: un chico con libertad, que se puede caer en el piso para después no caerse de las escaleras”.

“Ahora me dedico puramente a la fotografía. La gente me contacta por la página y vienen con los chicos a hacerse fotos. Viene gente desde muy, muy lejos. Que viajan kilómetros, que se reservan un hotel para venir a hacer las fotos. Es una locura, me emociona un montón.
Una nunca sabe las vueltas de la vida. Mi sueño máximo es terminar en cine. Me vuelve loca. Ojalá el día de mañana pueda terminar haciendo algo así. Cuando hago las fotos no es sólo retratar a los chicos: es pensar el vestuario, la locación, qué vamos a hacer y a dónde. Muchos de los vestidos que están en las fotos los diseño yo. Disfruto un montón de eso. Como es algo para mí, me encanta elegir las telas, dibujo los vestidos, los mando a hacer a una modista. A cada persona que me contrata le pido que me mande fotos de toda su ropa. Viene con una bolsa enorme, gigante, que vamos eligiendo, aunque después usemos sólo uno. Te cambia mucho la ropa que uses.
Hace poco estuve participando del concurso “La gente de mi ciudad” y sí, uno va y saca la foto de la gente como está, con la ropa que tiene. Pero cuando preparo una sesión, me gusta prepararlo bien. Y hace unos tres meses empecé a hacer esto de la ropa. Al final muchos me terminan pidiendo que les venda los vestiditos (risas)”.

“Me encanta Robert Doisneau, el fotógrafo que hizo “El beso”. Me encanta Bresson. Hay un montón que me gustan. Pero la verdad es que soy media ignorante, no conozco muchos. Conozco, pero no tanto las obras como para decir este es mi preferido. Busco y voy viendo fotos que me encantan, sean de conocidos o no. Muchas veces me gustan no sólo por las fotos, sino por las cosas que cuentan, que dicen. Sergio Larraín es un fotógrafo que me encanta. Es chileno y tiene una carta que le escribió, antes de morir, a su sobrino, cuando supo que él se iba a dedicar a la fotografía. Siempre lo nombro como uno de mis favoritos porque me llegó mucho su manera de ver la fotografía”.


“Lo más grande que me podría pasar en la vida sería trabajar en cine. Apuntando alto. Meterme en una “Orgullo y prejuicio”. Me encantaría, el día de mañana, tener hijos y hacerles fotos. Como Sally Mann. Que tengan toda su vida retratada en fotos”.

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8 cosas que dijeron

  1. María
    2 noviembre 2017 at 12:29 — Responder

    Quiero decir ir Justina es un ser liminoso !!!!generosa y muy dulce !!!! Y en lo profesional es Increíble !!! Felicitaciones Justo , sos lo más !!!

    • 2 noviembre 2017 at 13:49 — Responder

      100% de acuerdo!

    • justina
      7 noviembre 2017 at 21:50 — Responder

      Recién veo esto!!! gracias meri!! que linda sos!!!! te quiero mucho!!!

  2. Lu - Cruz
    2 noviembre 2017 at 16:36 — Responder

    Justi sos una genia! Siempre tan dada hacia los demás. Te felicito todo lo que lograste! Profesional 100%.

  3. Maritina
    2 noviembre 2017 at 20:52 — Responder

    Justina! Sos una dulce! Te conozco de chiquita y me encanta a lo que has llegado! Cumplir los sueños es muy lindo y seguramente se te van a cumplir! Solo tenes que seguir soñando y siendo sólo vos! Ya que sos un personaje increíble!

  4. Flopy
    3 noviembre 2017 at 15:09 — Responder

    Que Justina es mi hermana menor (de corazón) esa que nunca tuve. Que Justina es la tia de corazon y madrina más copada del mundo entero. Ella hace felices a los chicos. No hay palabras para describirla ella es JUSTI la persona con el corazón mas grande . Y seguramente llegue a trabajar en cine y sea la mejor.

  5. 3 noviembre 2017 at 15:57 — Responder

    Que hermoso post! se nota que las fotos de Justina son ni mas ni menos lo que es ella, pura sensibilidad, abrazo enorme para ambas!

  6. Rodrigo
    12 noviembre 2017 at 8:00 — Responder

    Justina inmortalizo a mi beba Libertad en la panza! Y a nuestro Felix. Excelente trabajo! Cuando la elegimos fue justamente porque vimos que ella podia captar con su camara el alma de los niños!!!

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