COMERSALIMOS

De Simone Ramos Generales: delicioso, sereno y soleado

De Simone Ramos Generales
Güemes 2302, esquina Ayacucho, Florida
Tel : 4797-6663
Martes a viernes de 08 a 21
Sábados y domingos de 09 a 21
Aceptan reservas (conviene los fines de semana)
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La primera vez que fuimos a De Simone a almorzar me había olvidado la cámara de fotos. Lo lamenté cuando llegamos y vimos qué lindo era, y más lo lamenté cuando llegó la comida a la mesa! (El papá de Emma no tanto, sobre todo siempre le digo “esperá, esperá” y le saco fotos a la comida antes de que dé el primer bocado. Perdón, mi amor!). Esa vez comimos delicioso. Todo rico. ¡Todo! Desde los panes de la panera, el dip de ¿ají y tomate?. Y lo demás, bueno. Impecable.

De Simone está en una esquinita medio escondida de Florida. Güemes al fondo, desde Maipú, entre un ramillete de casas bajas de vecinos que riegan las plantas y pasean a sus perros. Esa esquinita, acabo de enterarme, era antes una farmacia. Y me enteré a través del sitio de Juliana López May, que no sólo vivió muy cerca de ahí toda su vida, sino que ayudó a Carla (la dueña, junto a su esposo) a armar la carta.

No soy muy experta en chefs, pero me imagino que muchos dirán ¡claaaaro! Con razón era tan rico todo. Y sí: la colaboración de Juliana debe haber sito un muy valiosa (¿no vieron su libro? Es precioso, me da hambre de sólo mirarlo). Lo cierto es que todo es tentador, fresquito, suculento, sabroso. Qué bueno es saber que pidas lo que pidas te va a gustar!

Esta última vez volvimos con cámara, con dos amigos muy queridos y con Emma. Porque además de todo, De Simone es muy hijo-friendly. A pesar de que el espacio es reducido, las mesas no están encimadas (el mini-living es una preciosura), por lo que entran los cochecitos con comodidad.El ambiente es muy tranquilo (las dos veces que fuimos no había música, sólo gente charlando a media voz y el sonido de los pajaritos que venía desde afuera). El baño (de mujeres) es chico, pero tiene un ante-baño que admite un cochecito para cambiar pañales, a falta de cambiador.

Es luminoso y claro (tiene ventanales a la calle en toda la fachada) y la atención contempla a los niños: apenas llegamos, nos ofrecieron una sillita para bebé y guardarnos el cochecito en un rincón de la cocina. Nos dieron un vaso para Emma, unas papas extra para ella y ¡juguetes! Una idea brillante: tienen juguetes a disposición para que los niños jueguen y se entretengan un poco (eso me hizo pensar en lo aburrido que me resultaba ir a comer afuera cuando era chica. ¡Lo odiaba!). Lápices de colores, marcadores y crayones para dibujar en el mantel de papel; rompecabezas de madera; juegos para armar y más. Es gracioso ver a nenes y nenas de todas las edades concentradísimos.

Son sumamente recomendables los brunch, todos. Hay de pollo, de salmón, de carne (más tierna, imposible!) y vegetariano. Ese mismo pedí la última vez y me llevé una sorpresa: la ricota de cabra asada tenía un toque de naranja. No sé si suena bien como lo cuento, pero juro que fue una de las cosas más ricas que comí en años. Esto acompañado por huevos revueltos y verduritas asadas. La limonada (para variar la Coca Light de siempre), fresquita, generosa y con gusto a limón y menta. Los sándwiches y los bagels son riquísimos también (otra vez me encuentro con pastrón casero!).

Nos pasamos el almuerzo tenedoreando los platos de todos. Y Emma, por supuesto, probó todo. Tuve que apurarme para que no se comiera mi comida entera! Esta vez probamos los postres: torta de maracuyá y crumble de manzana (calentito y con helado). ¿Es reiterativo si digo que eran deliciosos?
No es un lugar barato, pero están muy adecuados los precios a la calidad de la comida. Sí resulta más barato si pedís sólo brunch y una bebida. Pero te perdés de todo lo demás :D.

Ahora me queda volver para la merienda. Sí, qué curioso no? Uno pasa de odiar las salidas a comer a que una gran parte de su vida social se organice a partir de la comida. Es que De Simone tiene esos tres ingredientes que le dieron título a la reseña: es delicioso, sereno y soleado. Y entretenido para los hijos. ¿Se puede pedir más?

2 cosas que dijeron

  1. Tuly
    3 febrero 2015 at 11:18 — Responder

    hola! hace poco leo tu blog y estoy fascinada con todo lo que recomendás, tu buen gusto. De Simone fué una de las primeras salidas de la familia después de tener a nuestro bebé. Siempre nos dió paz y tranquilidad comer ahí. Viste que lo agrandaron? quedó divino! y tal cual, todo lo que decís, es el mejor lugar para ir con hijos! saludos!

    • 6 febrero 2015 at 14:39 — Responder

      Gracias Tuly!! No volví a ir desde que lo reformaron, pero espero ir pronto. Calculo que eso no hace sino sumarle puntos! Un beso grande

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