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Cultura de curiosos

Primero me enamoré de las letras, mi materia prima. Cuando vi las cursivas de Cudecu -el proyecto didáctico-de diseño basado en la pedagogía Montessori que lleva Tatiana, diseñadora y guía Montessori AMI, con ayuda de Santiago, su compañero- me acordé de mis primeras letras. De lo difícil que me resultó aprender a escribir a mis seis años. De lo arduo que fue apropiarme de la base del lenguaje, entenderla, treparme a ella y conquistarla, como quien conquista la cima de una montaña. Aproveché entonces la excusa de lo lindo, de lo material, la excusa de lo deseable, para entrevistar a Tatiana y preguntarle algunas cosas sobre la pedagogía Montessori. Y sobre Cudecu.

“Todo comenzó cuando viví en Uruguay y conocí una guía Montessori, que me acercó la pedagogía. Me entusiasmé tanto con conocer más, que en el 2013 volví para hacer la formación en FAMM. El primer material surgió cuando estábamos viendo el área de sensorial y se me ocurrió diseñar un modelo del material campanas para tener en casa. Un día las lleve para mostrar a mis compañeros, que fueron los primeros en pedirme que haga más. Eso me impulsó a repensar mi carrera de diseñadora y a empezar a crear materiales y armar un ambiente Montessori para trabajar con mis sobrinos y mi hija en camino. Un verano, charlando con Santiago, mi pareja, empezamos hacer una lluvia de palabras y de ahí surgió “Cultura de curiosos”, dos palabras que nos identifican.  La cultura como herramienta para transformar viejos hábitos y la curiosidad como motor para alimentar la mente y aventurarse hacer cosas nuevas. Luego volvimos a repensar el nombre en una sola palabra y salió Cudecu”.

“Cuedecu es un canal que busca transformar la educación en el hogar y en las instituciones que buscan nuevas metodologías, con la producción de materiales Montessori y facilitando talleres y asesoramiento sobre esta filosofía para padres, docentes y quienes buscan una alternativa a la hora de guiar a una niña o niño en el desarrollo de la primera infancia, incorporando a la vida diaria actividades que los conecten y enriquezcan la crianza”.

Los materiales, explica Tatiana, son nobles. Vienen de la naturaleza. Madera, metales, vidrios, textiles. Al tocarlos, podemos sentir la temperatura, el peso; sentir su aspecto.
Tatiana diseña los muebles encastrados, pensados para organizar ambientes con una línea simple y orgánica. Santiago (constructor y administrador de empresas), organiza el trabajo  y Carola, la más nueva,  se encarga de pintar los mapas y los rompecabezas de biología.

“Lo más interesante de la metodología es cómo enlaza la filosofía basada en el respeto del ritmo de cada niña/niño, permitiendo la libertad de movimiento, de escucha y fomentando la independencia a través de un ambiente preparado que permite que hagan las tareas por sí mismo. Todo está diseñado a la escala, para que puedan manipular, trabajar y de esa manera aprender a coordinar sus movimientos. En la parte científica del método María Montessori, desarrollo materiales que representan conceptos abstractos, ofreciendo una experiencia sensorial para los niños, ayudando a refinar los sentidos, desarrollando la motricidad fina y gruesa. Ella decía “no hay nada en el intelecto que no haya pasado por los sentidos”. Cada material tiene su propósito para que el niño descubra. Una de las áreas que más me fascina es la matemática, logrando que los niños aprendan con alegría a sumar, restar, multiplicar y dividir. Creo que los materiales son una gran herramienta para favorecer al cambio”.

Como me interesa especialmente el tema del lenguaje, del aprendizaje, voy hacia ahí. ¿Cómo se aproxima la pedagogía Montessori al aprendizaje de la lengua?
“El área de lenguaje es increíble y fundamental, desde que el niño/niña ingresa al ambiente hablamos de enriquecimiento del vocabulario. Se trata de incorporar palabras nuevas a través de conversaciones y todos los materiales que usamos, desde vida práctica hasta matemática, tienen palabras clasificadas. El primer material de escritura directa son las letras de lija cursiva, que les presenta a los niños el símbolo asociado con el sonido de la letra, y a través de los dedos -al deslizarse por la parte áspera- hace que vayan adquiriendo la dinámica para luego poder escribirlas. Luego pasamos al alfabeto móvil, que es para que los niños escriban palabras con las letras de lija que ya conocen. Este material los ayudas en la exploración y en el análisis de su lenguaje, para tomar conciencia de cómo formar palabras con los símbolos gráficos”.


Los productos de Cudecu se consiguen vía su web http://cudecu.com.ar/
Por mail: hola@cudecu.com.ar
En Instagram: @culturadecuriosos 
En Facebook: Cudecu
Para recibir asesoramiento o para organizar talleres sobre cómo aplicar Montessori en casa en algún punto del país, pueden contactar a Tatiana.

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