COCINADESTACADOSFAMILIASMISCELANEA

Cocinando historias

Si hay una editorial que me gusta y quiero, sabrán si pasan seguido por acá, es Periplo. Por muchas razones visibles (la calidad de sus libros, su catálogo, las historias entrañables, los proyectos novedosos –Amarillo limón el sol es uno de sus hitos: ahí puso a jugar juntos a la cocina y los niños de una manera original y bella) y otras razones más, personales e invisibles, de momento.


Tengo, por casualidad, o quien sabe, una hija que ama la comida. La ama con una pasión que, creo, nunca experimenté. Me gusta comer, pero no como a ella. No tengo esa fascinación profunda por las texturas y los olores. Su capacidad de pensar en comida, en platos, en desear -como otros chicos desean un juguete, un antojo cualquiera- algo especial para probar. Nunca tuve su curiosidad, ni su arrojo para probar: no existen, casi, cosas que no le gusten. Mi lista, es, en cambio,  más larga y tormentosa. No sé por qué, pero me llena de orgullo verla tener ese mundo propio. Yo aprendí a cocinar por ella. Porque cuando la tuve, supe que quería preparar cosas ricas. Así que tomé clases, a lo largo de dos años, embarazada de mi segundo hijo, y después de tenerlo. Aprendí mucho. Y, para ella, mi cocina es buena. La cocina de mamá.

Periplo tiene un catálogo que aborda esta pasión por cocinar. Por conocer las historias de las recetas, de los cocineros. Los mitos alrededor -el maravilloso Diez gotitas de azar– y fantasear sobre los lazos que puede inventar la comida –Julia Child-. Y acá me detengo. Porque el post es sobre esto: este sábado 30 de septiembre Periplo y Salú inauguran el primer encuentro de un ciclo de cocina para niños (y también para grandes).

Cito: “El sábado 30, a las 11 hs,  literatura y cocina se unen para un programa diferente para los chicos: disfrutar la lectura de “Diez gotitas de azar, leyendas de recetas accidentadas” por Melina Barrera, cocinando algunas de sus recetas junto a Teodelina Quesada”.

Leer y cocinar. ¿Por dónde empezar a decir lo buen plan que es? El ciclo, escribía más arriba, es el primero de otros que vendrán, con más libros de recetas de Periplo, más lecturas y más mise en place de las recetas.


Las fotos son de una clase de cocina para niños que dieron en Salú.

El menú: té helado, sopa paraguaya, cucurucho de helado casero de banana y alfajores de maicena.
Es una actividad sugerida para niños de 6 a 12 años.
Acá está el flyer con toda la información. Se pueden inscribir mandando un mail a hola@salu.com.ar.
Y seguro, seguro, nos cruzamos ahí.

Más info:
Periplo
Salú Argentina

 

No hay comentarios

Quiero decir:

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *