DECORACIONDISEÑO

Bla Bla textiles: hablando de cosas suaves y coloridas

De repente uno empieza a ver que hay cosas que dan para más de lo que pensaba. Que hay materiales que se pueden trabajar de maneras diferentes. Que le prestan a las manos (y a la cabeza) opciones para que lo obvio sea un poco (bastante) menos obvio. Los textiles, por ejemplo. No deja de sorprenderme lo que se puede hacer con tela, pintura, ingenio y buen gusto.

Bla Bla textiles tiene la huella de una inesperada mezcla entre el cine y los géneros (textiles). Porque sus creadoras estudiaron cine (¡ahí estaba el nudo!) y se dedicaron siempre al arte, la fotografía y el área audiovisual.

Por tener una historia de proyectos juntas y sentirse (cada vez más, me cuentan) atraídas por los objetos utilitarios, en particular los textiles, se anotaron en un curso con la arquitecta Lili Villanueva (“muy talentosa y experimental“). Enseguida aparecieron las oportunidades de hacer ensayos junto a un taller de serigrafía.

Diseñaron algunos productos que se vendieron muy rápido. La clave: propuestas originales para la casa y para los niños (casa y niños como un todo integrado que convive en armonía. La mayor que sea posible esperar, claro). “La serigrafía nos permite hacer objetos originales, sobre algodón 100%, en pocas cantidades y respetando el trabajo de cada una de las partes del proceso productivo, teniendo como resultado objetos atractivos visualmente y funcionales. Nos envalentonamos y decidimos ir por más: más productos, mayores cantidades, más variantes y así lanzamos Bla Bla“.

Lo que empezó como un juego se fue (se va) convirtiendo, con el tiempo, en un trabajo que demanda más y más dedicación. La maternidad de ambas colaboró añadiendo una pizca de practicidad. “Los productos los empezamos a pensar tanto por las posibilidades que teníamos para desarrollarlos como por necesidades propias: un ejemplo son las alfombras de juego que las pensamos para que jueguen los hijos de cada una o los cubos de guardado, para poder tener los juguetes de los niños en el living sin tanta contaminación visual“.

También producen cubre-edredones (que no son tan fáciles de conseguir, comentan); mochilas para niños, deliciosas, tan alejadas (¡gracias!) de los personajes de moda de la televisión; son fáciles de transportar y manipular por manos chiquitas. Y la lista sigue: manteles (casi estrellas de su colección), lonas de playa, individuales, chalinas, almohadones, mantitas de bebés (para derretirse) y más (vale la pena explorar para conocer!). Todo, absolutamente todo es tentador, encantador (los cubos, ¡las mantitas!, esas mochilas, los estampados de puercoespín…) y transmite la sensación de ser perfectamente suave y confortable.

La fascinación por el experimento las asalta por los cuatro costados: teñidos, otros tejidos, nuevos motivos, nuevos productos. Y un objetivo: abrir pronto una tienda on-line. Se pueden (¡se deben!) esperar, entonces, más colores que iluminen las casas. Y más rincones ordenados, decorados; más paseos blandos para tirarse a leer, a tomar una merienda, dormir una siesta o (volver al principio de todo y) ver una película.

Bla Bla textiles Tumblr
Bla Bla en Facebook

 

1 Comment

  1. 17 Junio 2014 at 11:11 — Responder

    […] patrón que se repite. Bla Bla Textiles presenta su propia constelación. Para los hijos, para la casa. Para llevar por la calle, para […]

Quiero decir:

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *