Hace una semana que descubrí el disco “El hip…hip…hipo…hipopó…hipopótamo tar tar tartamudo tiene hipo” y no puedo (en serio, no puedo) parar de escucharlo. No podemos, digo, la cosa es familiar. Emma dice “me gusta esta canción“, cada vez que suena una nueva. Y eso alcanza para que suene en loop todos los días, un buen rato.
(Leer Mas)
